Encuentran arqueólogos ofrenda funeraria en Tlatelolco

Cultural

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Dichos entierros pertenecen a mujeres que rondaban la edad de 25 a 39 años y los neonatos con un aproximado de 30 semanas.

Por Retos, Grupo Informativo a 13 de marzo del 2026

Se ofreció por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), detalles sobre el Proyecto Tlatelolco, el cual ha explorado contextos funerarios en los últimos años.

El INAH informó del hallazgo de una ofrenda en el estacionamiento del Centro Cultural que formó parte del salvamento arqueológico realizado en 2023.

Descubrieron que se trata de los entierros de una mujer, de una edad aproximada de 15 a 17 años de edad, acompañada de figurillas femeninas, platos, cajetes, malacates, y un recién nacido de dos meses aproximadamente, interpretado como un lugar donde se veneraba a las cihuateteo, mujeres que alcanzaban el estatus divino al fallecer en el alumbramiento.

El arqueólogo Salvador Guilliem, director del Proyecto Tlatelolco, menciono que en la antigüedad la labor de parto era considerado una batalla contra la muerte donde el recién nacido era un trofeo. La mujer luchaba por la perpetuidad del linaje al igual que un guerrero. Quienes morían al dar a luz se transformaban en un ser divino, para residir en la casa del Sol, en la parte occidental del cielo, coincidiendo justamente con la orientación del templo donde se localizo la ofenda.

Los antropólogos Guilliem Arroyo y Miriam Angélica Camacho Martínez precisan que los tlatelolcas contaban con parentesco por ambas lineas y no era de extrañarse que los análisis indicaran que la madre tenía anomalías congénitas asociadas a la endogamia como: dens invaginatus (diente sobre diente), una mal formación en dentina y esmalte, y presencia de una fusión en la primera vertebra.

Los investigadores expusieron tambien el descubrimiento, realizado entre 2022 y 2025 de los restos de tres mujeres inhumadas cada una con un neonato, en el gran Basamento del recinto sagrado prehispánico que fue ocupado como fosa común ante la mortandad por la epidemia de cólera en 1833

Esos entierros pertenecen a mujeres que rondaban la edad de 25 a 39 años y los neonatos con un aproximado de 30 semanas, excepto uno que contaba con 38 semanas, donde existe la posibilidad de que haya llegado a término.

El hecho de haber sido encontrados los bebés en el regazo de sus madres puede significar que fueron bautizados.

Angélica Camacho comenta que cuando la partera veía peligro de muerte en el recién nacido, aún estando dentro de la madre, estaba obligada a bautizarlo, incluso si cualquier parte de su cuerpo salia de la cavidad pélvica.